El bosque devora a las mujeres que se aventuran a salir después del anochecer. Como hija de una curandera, Malka ha visto de cerca los estragos que ha causado el maleficio del bosque en su aldea.
Sin embargo, cuando la Iglesia ozmini acude allí a cobrar el diezmo, no hacen caso a los aldeanos que les advierten sobre un monstruo que acecha en la floresta.
Después de que una joven del clero se acerque demasiado al bosque y acusen a la madre de Malka de su asesinato, esta sella un trato imposible de cumplir con un sacerdote fanático ozmini: si lleva al monstruo ante él, le perdonará la vida a su madre.