El acaudalado Hsi-Meng Sen recibió de un monje un regalo muy especial: 110 píldoras que multiplican por diez la potencia sexual... Sin embargo, este don viene acompañado de una regla: tomar solo una píldora cada vez, en cada luna nueva. Pero el libertino se deja llevar y las consume sin ningún tipo de moderación... y comienza una inmersión insaciable en los placeres carnales.