Kennedy vuelve a Hellington High y todo parece ir sospechosamente bien... Incluso su archienemiga, Harmony Bliss, está siendo amable.
Pero la buena suerte dura poco: se gana un apodo loquísimo, la obligan a ir de excursión a un parque de atracciones aunque le aterran las alturas y, para rematar, ¡su madre ha decretado que ahora todos son vegetarianos!